10 may 2012

The beginning


Aún podía lamer las gotas de sangre que quedaban en su rostro, podía sentir aún el calor propio de aquellas cosas de acaban de morir. Disfrutaba, con locura en la mirada, mientras contemplaba lo que él denominaba ''obra maestra''.
Eran las doce en punto y el reloj de la catedral de San Jorge comenzó a sonar. Con cada campanada él reía, burlándose de lo cotidiano y de lo ordinario. Era un hombre excepcional, medía 1'82, pesaba 83 kilogramos, de raza blanca descendiente de colonos y a pesar de ello pelo oscuro como el carbón. Y luego, por último, estaban sus ojos, ojos dementes, inseguros y sin embargo, cautivadores...

-Vamos, date prisa o llegaremos tarde.
-¿Por qué tenemos que ir? A penas la conocíamos...
-Es por pura educación y...
-Y porque va a ir Ezequiel, vale, ya me doy cuenta pero me tienes que prometer algo.
Elisa suspiró cansada del juego que estaba llevando a cabo.
-¿El qué?
-No intentarás detenerme cuando quiera adentrarme en el bosque.
-Pero, hermana es que...
Hice un gesto que cortó su palabrería.
-Y mucho menos cuando vaya sola.
-Es peligroso, solamente lo hago por tu bien...
-Elisa, yo sabré lo que es bueno para mí.
Con esa fría frase unida a una mirada fulminante nos fuimos a la catedral de San Jorge donde un carruaje fúnebre esperaba a la entrada rodeado de aquellos ateos y curiosos que querían saber pero no demasiado.
Elisa y yo nos adentramos en las penumbras, metiéndonos de lleno en el mar de silencio. La ceremonia parecía estar en su apogeo. El cura bendecía la hostia y todos aquellos afortunados de tener asiento se encontraban de rodillas.
-Lo que hace un asesinato...-Solté como un pensamiento en voz alta. Los pocos que consiguieron oírme me miraron con desprecio.
Elisa me guío a través de la catedral, alejada del verdadero motivo por el que todas aquellas personas estaban allí. Cuando alcanzó a su objetivo se deshizo de mi mano y sus mejillas tornaron a un color rosáceo.
-Hola, Ezequiel.-Susurró con vergüenza.
Ezequiel se dio la vuelta. Sus ojos eran canela pero cambiaban constantemente según la luz, el día y la hora. El pelo era rubio, per no llegaba a ser intenso, más bien oscuro. Y luego también tenía ese bronceado de piel tostada perenne ya fuera invierno o verano.
Sonrió mostrando una hilera de dientes perfectos conseguidos gracias a una ortodoncia novedosa durante dos años.
-Hola, Elisa....No sabía que conocieras a Negara.-Susurró. La mujer de al lado lo miró de reojo.
-Íbamos juntas al colegio.-Mintió sin más mi hermana.
Yo me quedé en segundo plano, formando parte de la decoración de aquella inmensa catedral.
-Que el cuerpo de nuestra querida Negara Ortiz Nogales arrebatada a una tierna edad descanse junto a Dios por siempre. Podéis ir en paz.
-Demos gracias al Señor.
El órgano comenzó a sonar al compás de los llantos de una familia rota mientras el ataúd de madera de noble pulida se deslizaba lentamente en su último viaje por aquel pasillo.
Era como un viaje, un viaje del que nunca se volvía.

Cuando salimos Ezequiel se percató de mi presencia y con una tímida pero pura sonrisa me saludó.
-No sabía que tú también estuvieras y que conocieras a Negara.
-No la conocía. ¿Y tú? ¿De qué la conocías?
-Era vecina mía, nuestras casas son contiguas y cuando éramos niños jugábamos juntos. Tenía dos años menos que yo. Nos empezamos a separar cuando comenzó el instituto. Una pena su muerte.
-Vaya...no me cuentas nunca nada de eso Ezequiel.-Se hizo la molesta Elisa, la cual ni si quiera se había dignado en preguntar.
-Bueno...a penas nos vemos ya y...no sé, no surgió la ocasión.
Elisa sonrió alegremente, llena de inocencia y rodeada del manto de lágrimas y muerte que siempre acompaña a un entierro.
-¿Qué os parece si damos una vuelta?-Sugerí mientras me imaginaba mi propio entierro.
Ambos asintieron.

4 comentarios:

  1. No está nada maal!! Me encanta el modo en el que describes todo! Espero que continúes la historia porque está interesante, sobretodo en detalles como "a la entrada rodeado de aquellos ateos y curiosos que querían saber pero no demasiado." :D
    Pero lo del nombre de una persona completo me da yuyu, imagínate que ahora hay alguien que se llama Negara Ortiz Nogales" Pobreee! XDD

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    1. No creo que haya una persona con ese nombre aunque el mundo es muy grande. De todas formas yo me sentiría orgullosa si hubiera un libro en el que apareciera una tan Gema Cárdenas San Segundo, la verdad todo sea dicho, pero creo que no hay nadie con tanta imaginación (es broma). Gracias por el comentario y por haber gastado tiempo en leer este comienzo que, según mi punto de vista, considero flojo pero tranquilo, que luego va a mejor (al menos según mi punto de vista).
      Besos y de nuevo, gracias.

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  2. Hola, he leído el fragmento del libro, ya con tan solo esto, me ha parecido interesantisimo! Seguro que llegarás a ser una gran escritora :) Estaré atenta para cuando publiques el resto de la historia, no me la pienso perder! Y mira que a mi no me gusta mucho leer, pero he dicho, mira es corto, lo he leído y ahora no quiero parar!El día en que te hagas famosa me sentiré orgullosa de haber sido una de las primeras en leer el libro, porque yo, personalmente, estoy segura que vas a conseguir publicarlo, siempre y cuando la historia vaya igual de bien o mejor que hasta ahora. Te transmito mi mayor enhorabuena y felicitaciones, eres genial, y por tu manera de escribir preveo que eres una romántica y una gran persona :)
    Muchos besos,
    Clauu

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  3. Muchisimas gracias, no sabría cómo expresar lo gratificante que resultan tus palabras. El próximo fragmento lo publicaré el 21 de Junio por la tarde. Espero que lo disfrutes tanto como este. Y si, supongo que soy un poco romántica pero eso nunca está de más ^^ Un beso!

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